Roberto Chinellato, una vida en el camino del Karate-do: de San Rafael al 7º dan en la tradición japonesa

De izquierda a derecha, Marco Comin, el Maestro Chinellato, el jefe del estilo Shito-Ryu Itosu-kai Sadaaki Sakagami y el segundo jefe de Ayumu Oda (Suiza)

En un stage realizado en Suiza en abril de 2026, el maestro Roberto Chinellato, referente y jefe de la sociedad de karate italiana, fue distinguido con el 7º dan por la máxima autoridad mundial de su estilo, en reconocimiento a una trayectoria de décadas dedicada a la enseñanza, la disciplina y la difusión del karate-do tradicional.


Nacido en el sur mendocino y formado dentro de una de las líneas más tradicionales del Karate japonés, Roberto Chinellato alcanzó el 7º dan en el estilo Shito-Ryu Itosu Kai, un reconocimiento reservado a maestros con décadas de trayectoria. Con una vida entre Argentina, Canadá, Europa y Japón, su historia combina linaje directo, enseñanza y una profunda dedicación al Karate y al Kobudo.

La historia de Roberto Chinellato no puede medirse únicamente en grados o títulos. Su recorrido es, ante todo, el de una vida atravesada por el Karate como disciplina, filosofía y forma de transmisión cultural.
Nacido en San Rafael, dio sus primeros pasos en las Artes Marciales en Argentina, en una época en la que el acceso a las fuentes tradicionales del Karate era limitado. Sin embargo, continuó su camino que lo llevaría a integrarse a una de las corrientes más profundas del sistema: el Shito-Ryu, fundado por Kenwa Mabuni en la isla de Okinawa.

Este estilo, considerado uno de los cuatro originales del Karate japonés, se distingue tanto por ser una práctica tradicional como deportiva, a esto se le suma su complejidad técnica y por preservar casi 80 katas y principios tradicionales, combinando las escuelas Shuri-te de Anko Itosu y Naha-te de Kanryo Higaonna. En ese marco, Chinellato se formó dentro de la línea Itosu Kai, desarrollada por Ryusho Sakagami y continuada por Sadaaki Sakagami, heredero del sistema.

Linaje directo y formación internacional

El punto central de su formación fue su vínculo con el Shihan Kei Tsumura, leyenda en el campo de las Artes Marciales, discípulo directo de la línea Sakagami y una de las figuras clave en la difusión del Karate y el Kobudo en Canadá.

Comitiva Italiana en Canadá junto al Shihan Kei Tsumura

Durante años, Chinellato viajó en múltiples oportunidades a ese país para entrenar y competir bajo su tutela. Esa formación no solo fue técnica, sino también conceptual: una transmisión directa del espíritu del Karate-do tradicional y su filosofía.
En ese contexto, también se formó en Kobudo, el arte de las armas tradicionales de Okinawa, disciplina históricamente ligada al Karate; conocimiento que lo llevó a instruir a la Policía Federal de la provincia de Mendoza cuando recién incorporaba el Tonfa como instrumento de defensa. El sistema que practica proviene de la línea del maestro Shiken Taira, uno de los grandes responsables de la preservación de estas prácticas en el siglo XX.

De Mendoza a Europa

A comienzos de los años 90, Chinellato se radicó en Italia, donde desarrolló gran parte de su trayectoria como maestro.
Allí no solo continuó su formación, sino que también fundó y estructuró la escuela Itosu Kai en el país, convirtiéndose en representante del estilo para toda Italia tanto en Karate como en Kobudo. Desde ese lugar, formó generaciones de alumnos y consolidó una práctica sostenida en el tiempo, manteniendo los principios tradicionales del Estilo.
Su rol no fue únicamente el de docente: se transformó en un verdadero ícono de su escuela a nivel mundial y transmisor del sistema, llevando adelante una línea de enseñanza conectada directamente con Japón.

Competencia, enseñanza y reconocimiento

Además de su labor pedagógica, tuvo una activa participación en el ámbito competitivo internacional, especialmente en Canadá, donde obtuvo resultados destacados tanto como competidor como entrenador.
Sin embargo, en el Karate tradicional, el reconocimiento más importante no proviene de los torneos, sino de la constancia en su recorrido. En ese sentido, su reciente ascenso al 7º dan representa mucho más que un nuevo grado.

El significado del 7º dan

Dentro de la estructura del Karate, el 7º dan es un nivel reservado a maestros con décadas de práctica, enseñanza y aporte al desarrollo del arte, cuya legitimidad avalada y registrada en Japón, hablan de su trayectoria y seriedad en el mundo de las Artes Marciales.
No se trata solo de habilidad técnica, sino de un reconocimiento integral: trayectoria, formación de alumnos, compromiso con la tradición y reconocimiento dentro del linaje.
Alcanzar este grado implica haber atravesado todas las etapas del camino marcial, desde el aprendizaje inicial hasta la transmisión consciente del conocimiento.

Un legado en movimiento

En la actualidad, Chinellato continúa activo en el circuito internacional, participando en stages y encuentros junto a referentes del estilo como Sadaaki Sakagami, lo que reafirma su vínculo directo con la conducción del sistema a nivel mundial. Hoy se encuentra en Suiza junto a Sadaaki y el próximo año viajará a Japón para seguir adelante con su pasión deportiva.
Desde Europa, sigue enseñando Karate y Kobudo, sosteniendo una práctica que combina tradición, disciplina y continuidad.

La historia de Roberto Chinellato, que comenzó en el su ciudad natal de San Rafael, Mendoza y se proyectó hacia el mundo, es también la historia de un arte que se transmite de generación en generación. En ese recorrido, su paso al 7º dan no aparece como un punto de llegada, sino como una confirmación de algo más profundo: una vida entera dedicada al camino del Karate como filosofía de vida.

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