
El referente Qom Daniel Naporichi cuestionó la exclusión indígena de las listas políticas santafesinas y advirtió que el sistema continúa reproduciendo prácticas coloniales y racistas. En medio del debate por la reforma constitucional y el futuro político de Santa Fe, planteó que los pueblos originarios deben dejar de ocupar un lugar simbólico para pasar a formar parte real de la toma de decisiones.
La discusión sobre el futuro político de Santa Fe abrió una grieta que va más allá de las disputas partidarias tradicionales. En ese escenario, comienzan a aparecer voces que históricamente fueron relegadas de los espacios de poder. Una de ellas es la de Daniel Naporichi, dirigente indígena y referente del pueblo Qom en Rosario, quien lanzó una fuerte crítica al sistema político santafesino y reclamó una transformación construida desde las bases territoriales.
“Los pueblos indígenas debemos hacer nuestra aparición en la política santafesina”, sostuvo Naporichi al analizar el escenario rumbo a 2027. Para el dirigente, la reciente renovación del Concejo Municipal rosarino y de la Cámara de Diputados provincial dejó en evidencia “un mapa político donde el oficialismo sigue perpetuado en el poder”, mientras los sectores históricamente excluidos continúan sin representación real.
El planteo no se limita únicamente a una crítica electoral. Naporichi considera que la ausencia indígena en las listas refleja un problema estructural mucho más profundo: “El racismo estructural de los partidos políticos sigue siendo una barrera para la participación”, afirmó. En ese sentido, denunció que gran parte de la dirigencia santafesina mantiene una lógica “colonial” que sólo admite a los pueblos originarios en lugares decorativos o culturales, pero no en espacios de decisión.
Durante la Convención Constituyente de 2025, el espacio Comunidades Constituyentes —integrado por representantes indígenas de distintas localidades santafesinas— impulsó propuestas que buscaban incorporar derechos históricos dentro de la nueva Constitución provincial. Entre ellas, figuraban el reconocimiento constitucional de la preexistencia y persistencia indígena, la propiedad comunitaria de tierras ancestrales, la educación intercultural bilingüe, mecanismos de autonomía relativa y participación en la administración de recursos naturales. (Resumen Latinoamericano)
También promovieron la creación de bancas parlamentarias reservadas para representantes indígenas, una iniciativa que todavía no logró avanzar plenamente dentro del esquema político provincial. (El Ciudadano)
La discusión no es menor. En una provincia atravesada por debates sobre autonomía municipal, reforma institucional y representación política, la demanda indígena pone sobre la mesa una pregunta incómoda para la política tradicional: quiénes pueden gobernar y desde dónde se construye legitimidad.
“Los pueblos indígenas no somos ni peores ni mejores, somos distintos, y sobre esa diferencia debemos construir un sistema de igualdad”, señaló Naporichi. La frase resume una mirada que busca romper con décadas de invisibilización institucional en Santa Fe, una provincia donde las comunidades originarias existen, resisten y participan socialmente, pero rara vez forman parte del tablero político formal.
Para el referente Qom, el problema central es que la dirigencia santafesina continúa funcionando bajo una lógica cerrada, donde predominan los acuerdos entre estructuras tradicionales alejadas de la realidad cotidiana de los barrios y las comunidades. Por eso insiste en la necesidad de construir “liderazgos con experiencia territorial”, capaces de representar conflictos sociales concretos y no únicamente intereses partidarios.
El escenario 2027 empieza así a mostrar algo más que una disputa electoral futura. También deja ver una tensión creciente entre una política tradicional cuestionada y sectores que buscan irrumpir con nuevas formas de representación. Entre ellos, los pueblos originarios parecen decididos a dejar de pedir permiso para empezar a disputar poder. (Radio UNR)

Buenas noches, si hermanos cómo originarios o descendiente de nuestros pueblos indígenas ancestrales debemos unirnos y participar con nuestra identidad y por nuestros derechos, qué no son los mismos de los colonizadores o colonizados. Fuerza, adelante, él futuro es nuestro, jallallaa, jallallaa