El consumo de carne vacuna cayó 6,8% y marca un piso histórico

El consumo de carne vacuna en Argentina volvió a mostrar una fuerte caída y alcanzó uno de los niveles más bajos de las últimas dos décadas. Según datos difundidos por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA), en abril el consumo per cápita retrocedió 6,8% interanual y quedó en apenas 46,2 kilos por habitante al año. El fenómeno refleja el impacto de la inflación sobre los alimentos, la pérdida del poder adquisitivo y el cambio de hábitos en millones de hogares que reemplazan la carne vacuna por opciones más económicas.


La caída del consumo no es un dato aislado sino parte de una tendencia que se viene profundizando desde hace meses. El informe de CICCRA sostiene que los argentinos consumieron 3,4 kilos menos de carne vacuna por persona respecto del mismo período del año pasado. El número resulta especialmente significativo en un país históricamente identificado con el asado y la producción ganadera.

Entre las razones principales aparece el fuerte incremento de los precios de los cortes vacunos durante los últimos meses. Aunque en abril se registró una leve desaceleración e incluso pequeñas bajas en algunos cortes, el aumento acumulado del primer trimestre ya había golpeado con fuerza los bolsillos. Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el kilo promedio en el AMBA rondó los $18.559 en abril, después de haber acumulado una suba superior al 20% en lo que va del año.

El propio reporte de CICCRA atribuye la situación a un “significativo aumento del precio relativo de los cortes vacunos”, vinculado al ciclo ganadero y a la menor disponibilidad de hacienda tras años de liquidación de stock. A eso se suma otro factor clave: desde fines de 2025 los salarios volvieron a crecer por debajo de la inflación, deteriorando el poder de compra de los trabajadores.

La consecuencia directa es un cambio en la dieta de muchas familias argentinas. El pollo y el cerdo continúan ganando terreno como alternativas más accesibles frente a la carne vacuna. Diversos informes del sector remarcan que el consumo de cerdo alcanzó niveles récord, mientras el pollo mantiene una presencia cada vez más dominante en las mesas populares.

En paralelo, la producción de carne también muestra señales de retroceso. CICCRA informó que durante el primer cuatrimestre de 2026 la producción cayó más de 7% interanual. La menor oferta de hacienda disponible impacta tanto en el mercado interno como en los precios. Sin embargo, mientras el consumo doméstico se retrae, las exportaciones muestran un comportamiento opuesto: los envíos al exterior crecieron impulsados por la demanda internacional y mejores precios en mercados como China, Estados Unidos e Israel.

El contraste expone una paradoja histórica para Argentina: el país productor de carne por excelencia atraviesa un escenario donde cada vez menos personas pueden acceder regularmente a uno de sus alimentos más emblemáticos. El asado de fin de semana, símbolo cultural y social argentino, se transforma lentamente en un consumo ocasional para muchos hogares.

Además del impacto económico, el fenómeno tiene consecuencias sobre toda la cadena productiva. Algunos frigoríficos ya comenzaron a aplicar suspensiones y recortes de personal ante la caída del mercado interno y las dificultades del sector. En distintas provincias se multiplican las advertencias por baja actividad y reducción del consumo popular.

Pese a la reciente estabilización de algunos precios, el sector no espera una recuperación inmediata del consumo. Los especialistas sostienen que mientras los ingresos continúen rezagados frente al costo de vida, la carne vacuna seguirá perdiendo presencia en la dieta cotidiana de los argentinos. Y aunque el país continúa siendo uno de los grandes productores mundiales, las cifras actuales muestran que comer carne ya no resulta tan accesible como alguna vez fue para gran parte de la población.

Website |  + posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *