Zamba, murga y memoria: Milo J lleva lo íntimo a lo colectivo

En su paso por el Tiny Desk de NPR, Milo J convirtió un formato íntimo en una potente expresión colectiva. Acompañado por la murga Agarrate Catalina, fusionó zamba, folklore y memoria en una presentación breve pero intensa, donde lo personal se volvió identidad compartida entre Argentina y Uruguay.



Milo J se presentó en el rincón más famoso de la música actual: el Tiny Desk de NPR. En una sesión que dura tan solo 17 minutos, el músico oriundo de Morón repasó algunas canciones de su último disco La vida era más corta, junto con un tema inédito llamado Cuestiones. Fue acompañado por la murga uruguaya Agarrate Catalina, liderada por Yamandú Cardozo, y parte del equipo integrado por Martín Cardozo, Eder Fructo, Leo Gómez y Carolina Gómez.

Con melodías folklóricas, de zamba y coros murgueros, el clásico espacio íntimo y acústico del Tiny Desk se transformó en un manifiesto cultural de hermandad y amor rioplatense. Abrió con Recordé, seguido de Cuestiones, solifican12 y bajo la piel. En estas interpretaciones, la nostalgia individual y la identidad viva y colectiva estuvieron presentes en su voz, combinadas con un tinte enérgico y alegre del coro murguero, acompañando la poesía de Yamandú.
Las dos últimas canciones fueron niño y luciérnagas, caracterizadas por letras fuertes y melancólicas, que dieron un cierre profundamente emotivo.

El espacio estuvo lleno de símbolos argentinos que enorgullecen nuestra memoria viva y colectiva: el Martín Fierro, uno de los clásicos de la literatura; la imagen de Mercedes Sosa, máxima referente de la música popular y folclórica; el pañuelo blanco de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, en recuerdo de los 30.000 desaparecidos; y el escudo de Deportivo Morón, el club de sus amores y de donde es oriundo.

Por último, el mate circulando por el lugar, pasando de un argentino a un uruguayo o viceversa, puede parecer algo trivial, pero sin embargo, es una imagen llena de compañerismo, encuentro y cariño entre dos países hermanos como Uruguay y Argentina.
La murga aparece como un símbolo en movimiento, colorido, alegre y festivo; pero también como un coro que convive con la memoria y la nostalgia. Son muchas voces que se vuelven una y se vuelven de todos. Cada objeto dice mucho sin hablar: elementos atravesados por memoria, pertenencia y comunidad. Es pertenencia compartida, una forma de decir “acá estamos” desde lo más simple, lo más cotidiano, lo más nuestro.

Se trata de un artista joven que pisa fuerte y que ha llevado nuestras raíces musicales argentinas y latinoamericanas al resto del mundo. Con el estilo folclórico como corazón del disco, mezcla zamba, tango y sonidos urbanos a lo largo de 15 canciones.
El álbum cuenta con participaciones como Trueno y AKRIILA. También incluye a la murga Agarrate Catalina y a figuras centrales del cancionero popular como Soledad, Cuti y Roberto Carabajal, y Silvio Rodríguez, además de la presencia simbólica de Mercedes Sosa.

Ha acercado el folklore a chicxs y adolescentxs, quienes forman parte de su público, y también logró conquistar a quienes solo lo conocían de nombre o lo asociaban a una música “de jóvenes”, convirtiéndose en un cantautor respetado por todos.

Milo J aparece como un respiro dentro de la música regional. En una escena dominada por el pulso del reguetón y el trap más estandarizado, muchas veces apoyado en la repetición, su voz vuelve a lo esencial: la tierra, la poesía, lo íntimo. Sin negar ese origen, recorre un camino que parece nuevo, pero es antiguo: el de la raíz y la memoria. En una juventud saturada de sonidos externos, su música tira hacia lo propio. Con menos de 20 años, no solo destaca: también reactiva nombres como Mercedes Sosa, Cuchi Leguizamón y Atahualpa Yupanqui.

A veces, para encontrar algo nuevo, hay que animarse a volver.

Con apenas 19 años, Milo J llegó al icónico formato de NPR, la Radio Pública de Estados Unidos, junto a su banda y una notable murga uruguaya
Ayelén Ferreyra
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Ayelén Ferreyra es estudiante avanzada de la Licenciatura en Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Ha escrito trabajos sobre bioética y derechos humanos.

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