Un fuerte temporal azota a la provincia de Tucumán provocando inundaciones, evacuaciones y cortes de rutas en varias localidades, especialmente en el sur provincial. En pocas horas cayeron más de 170 milímetros de lluvia, generando desbordes de ríos y anegamientos en pueblos enteros. Cientos de familias debieron abandonar sus casas mientras las autoridades desplegaron operativos de emergencia y suspendieron las clases en toda la provincia.
Las intensas lluvias que afectan a Tucumán desde la madrugada del miércoles provocaron una situación crítica en distintas localidades del sur de la provincia. En pocas horas se registraron precipitaciones excepcionales que derivaron en inundaciones, desbordes de ríos y evacuaciones masivas.

Según los primeros reportes, en algunos puntos del territorio tucumano cayeron más de 170 milímetros de agua en menos de tres horas, una cifra que supera ampliamente los promedios habituales para el mes de marzo. Las zonas más castigadas fueron La Madrid, Graneros y Santa Rosa de Leales, donde el avance del agua obligó a numerosos vecinos a abandonar sus viviendas.
Evacuaciones y pueblos aislados
Uno de los focos más dramáticos se registró en la localidad de La Madrid, donde el desborde del río Marapa y otros cursos de agua provocó inundaciones en barrios enteros. Cientos de familias debieron ser evacuadas o autoevacuarse durante la noche ante el ingreso del agua en sus casas. En algunos casos, los vecinos pasaron horas a la vera de la ruta con lo poco que pudieron rescatar de sus hogares.
También se reportaron situaciones críticas en Santa Ana, donde el desborde del arroyo Matazambi y del río Chico generó anegamientos que afectaron a numerosos barrios. Las autoridades locales confirmaron que el descenso de los cursos de agua comenzó a llevar algo de alivio durante la mañana, aunque la situación sigue bajo vigilancia.
Las lluvias persistentes dejaron además cortes de rutas, árboles caídos y problemas en la circulación, complicando el acceso a distintas localidades del interior provincial. En varios puntos los caminos quedaron parcialmente destruidos o cubiertos de agua, dificultando la llegada de asistencia.
Suspensión de clases y medidas de emergencia
Ante la magnitud del temporal, el gobierno provincial dispuso la suspensión de clases en todos los establecimientos educativos, tanto públicos como privados, al menos hasta el viernes 13 de marzo. La decisión busca evitar riesgos para estudiantes y docentes mientras continúan las lluvias y se evalúan los daños.
En paralelo, equipos de Defensa Civil, la Policía y personal sanitario se desplegaron en las zonas afectadas para asistir a los vecinos y coordinar evacuaciones. En algunos casos las escuelas podrían utilizarse como centros de alojamiento para familias que perdieron temporalmente sus viviendas.
Las fuerzas de seguridad también participaron en rescates, como el de una mujer mayor que debió ser auxiliada tras quedar atrapada en su vivienda por el avance del agua en una zona rural.
Lluvias excepcionales
Especialistas advierten que los registros de lluvia de los últimos días son extraordinarios para la época. En algunas estaciones meteorológicas, el acumulado de precipitaciones de apenas 48 horas superó el promedio histórico de todo el mes de marzo.
Los datos relevados en distintos puntos de la provincia muestran la magnitud del fenómeno: se registraron hasta 240 milímetros de lluvia en localidades como Nueva Trinidad, además de valores muy altos en Aguilares, Alberdi y Santa Ana.
Una situación que todavía puede empeorar
Las autoridades provinciales advirtieron que el temporal aún no terminó y que el pronóstico indica nuevas lluvias para las próximas horas. Mientras tanto, continúan los operativos de asistencia, el monitoreo de ríos y arroyos y el relevamiento de daños en las zonas más afectadas.
En muchas localidades del interior tucumano, la frase que más se repite entre los vecinos resume el clima de incertidumbre que atraviesa la provincia: “no para de llover”.
