
Sofía Devries, una joven turista de 23 años, desapareció el 16 de febrero mientras practicaba buceo en aguas de Puerto Madryn en el marco de una certificación PADI y fue intensamente buscada por las autoridades hasta que su cuerpo fue hallado a 20 m de profundidad por buzos de la Prefectura Naval Argentina tras casi dos días de rastrillaje en el Golfo Nuevo.
Puerto Madryn vivió en los últimos días una intensa conmoción tras la desaparición y posterior hallazgo sin vida de Sofía Devries, una joven de 23 años oriunda de Villa Ballester, provincia de Buenos Aires, que se encontraba practicando buceo en el marco de una certificación internacional cuando no emergió tras una inmersión en el Golfo Nuevo.
El incidente ocurrió el lunes 16 de febrero de 2026, cuando Sofía descendió junto a su pareja y otros buceadores en una zona habilitada para inmersiones recreativas, conocida como Punta Cuevas, donde se encuentra un parque submarino con restos de un pesquero hundido. Según las fuentes oficiales, la inmersión se realizó a una profundidad aproximada de 20 metros bajo el nivel del mar, en el marco de su preparación para obtener una certificación de buceo reconocida internacionalmente (PADI).
Al finalizar la práctica, los demás buzos emergieron sin inconvenientes, pero Sofía no lo hizo. Ante la falta de señales, se activó de inmediato un operativo de búsqueda y rescate coordinado por la Prefectura Naval Argentina, que incluyó buzos tácticos, equipos especializados y tecnología subacuática.
Durante los primeros días, la familia y el entorno de Sofía mantuvieron la esperanza de encontrarla con vida, aunque las autoridades manejaron desde un principio pronósticos poco alentadores. El jefe del equipo de buceo y salvamento de la Prefectura manifestó que, tras trascurridas más de 24 horas sin hallarla en el agua, la posibilidad de encontrarla con vida era prácticamente nula.
Mientras tanto, el novio de Sofía, que estaba con ella en el momento del accidente, compartió en sus redes sociales un emotivo mensaje en el que expresaba su dolor y exigía respuestas. Denunció que las autoridades no actuaron con la rapidez necesaria y que se enfocaron demasiado en procedimientos burocráticos antes de aceptar ayuda de buzos locales y de escuelas de buceo. En sus palabras, la joven era “su compañera” y todavía la esperaba.
En medio de la incertidumbre, la fiscalía a cargo de la investigación señaló que uno de los posibles factores que se estaría analizando es que Sofía pudo haberse descompensado mientras ascendía, lo que le impidió alcanzar la superficie por sus propios medios, aunque la causa exacta todavía estaba bajo investigación.
El desenlace se confirmó el miércoles 18 de febrero de 2026, cuando un buzo de la Prefectura Naval Argentina localizó el cuerpo de Sofía a la misma profundidad a la que había realizado la inmersión. El hallazgo se produjo en la zona conocida como el Parque Acuático del Golfo Nuevo, cerca de los restos del pesquero chino HU SHUN YU 809, donde había descendido junto al grupo.
La confirmación del hallazgo marcó el final de una búsqueda que había involucrado a distintas fuerzas y organismos, y que conmovió a la comunidad local, a sus familiares y a personas de diversas partes del país que siguieron con atención el caso.
Este trágico episodio vuelve a poner en foco los riesgos asociados a las inmersiones en mar abierto y la importancia de los protocolos de seguridad y de respuesta inmediata en caso de emergencias. Aunque el buceo recreativo es una actividad practicada por miles de personas cada año, incluso bajo supervisión y entrenamiento, las condiciones del mar y aspectos fisiológicos pueden generar situaciones difíciles de prever. Estudios sobre seguridad en buceo recomiendan siempre seguir las normas establecidas por organizaciones internacionales como PADI para minimizar riesgos, aunque ninguna actividad está completamente exenta de peligro.
El recuerdo de Sofía Devries, una joven que combinaba su pasión por los viajes, la aventura y las experiencias bajo el agua, permanecerá en la memoria de quienes conocieron su historia y seguirán atentos al desarrollo de la investigación sobre las circunstancias que rodearon esta tragedia.
