Sin límites democráticos

De Garré y Taiana, al teniente general Presti: un giro histórico en Defensa, que Milei ejecutó como contracara del kirchnerismo frente a los militares. La sucesión del ministro Petri implicó un cambio inédito en democracia. El jefe del Ejército asumirá el cargo, pero no pediría el retiro efectivo.

La designación del Teniente General Carlos Presti como nuevo ministro de Defensa ha generado una profunda controversia en Argentina. Organismos de derechos humanos calificaron la medida como una provocación. El nombramiento se interpreta como una ruptura de consensos democráticos y un nuevo gesto de alineamiento del gobierno con discursos negacionistas de la Última Dictadura Militar.

El presidente Milei nombró al Teniente General Carlos Presti como el nuevo ministro de defensa en lugar de Luis Petri. Con esta asignación, se rompió el pacto social y político que tenía la argentina desde la vuelta a la democracia.

La designación no solamente va en línea con las políticas negacionistas que el gobierno viene demostrando a lo largo de su mandato, sino que, además, este nombramiento sucede después de que el gobierno se alineara en la reciente votación en las Naciones Unidas en que, tanto EE. UU. como Argentina, no acompañaron con su firma en el documento final del G20, mostrando su afinidad a las políticas de Donald Trump. Sus principales fundamentos fueron la falta de consenso de los países (los únicos que no firmaron fueron Argentina, Estados Unidos e Israel ); y el modo en qué se abordó el conflicto de medio oriente entre el Estado de Israel y el pueblo palestino. (Portada.com.ar)

Presti es infante de larga carrera: fue comandante de la IV Brigada Aerotransportada, jefe del Regimiento de Asalto Aéreo 601, director del Colegio Militar ubicado en El Palomar y luego jefe del Estado Mayor General del Ejército, nombrado por Milei (Minutouno.com).

A través de un comunicado de la cuenta oficial de Presidencia de la Nación en la red social “x”, le dieron la bienvenida al nuevo ministro y, con una clara actitud negacionista, el gobierno publicó : “Por primera vez desde el regreso de la democracia una persona con intachable carrera militar, que ha llegado al más alto rango en su escalafón, estará al frente del ministerio que estará encargado de la defensa nacional y de las Fuerzas Armadas, inaugurando una tradición que esperamos que la dirigencia política continúe de aquí en adelante y dando por finalizada la demonización de nuestros oficiales, suboficiales y soldados”, dice el texto oficial. (El País)

Utilizar la palabra demonización no es casualidad, sino un intento de volver a poner sobre la mesa la discusión sobre la “Teoría de los dos demonios” ; una discusión que fue saldada tanto por la gran mayoría de la sociedad como por la justicia (nacional e internacional). Se concluyó que no se trató de una “guerra sucia” ni una “guerra contra de los delincuentes subversivos”, sino que fue un plan sistemático de exterminio a toda aquella persona que pensara distinto por fuera de los conceptos de mundo occidental, cristiano y liberal económico.

Sin embargo, resulta grave que este tipo de discursos sean realizados por un gobierno democrático que, desde que asumió, ha negado la cifra de 30.000 desaparecidos. En varias oportunidades, el presidente declaró que “esa cifra está sobredimensionada” y es “un invento para fines políticos” (Infobae).

Además, han desfinanciado y realizado despidos en los organismos de Memoria ; a través de un DNU se oficializó el cierre de la Unidad Especial de Investigación de la Desaparición de Niños (UEI), perteneciente a la CONADI (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad), órgano gubernamental que investiga los crímenes cometidos por la dictadura. Este cierre se justificó con el argumento de que sus atribuciones “invaden las competencias del Ministerio Público en la investigación de hechos delictivos, afectando así la separación de poderes” (Perfil.com).

Por otro lado, el Ministerio de Seguridad, comandado por Patricia Bullrich hasta el 10 de diciembre, reprime todos los miércoles a los/as jubilados/as que van a protestar por una jubilación digna, o reprimen a las personas con discapacidad y sus familiares cuando reclaman por las pensiones y las prestaciones que les fueron quitadas de manera aleatoria (en medio de un escándalo de corrupción en ANDIS).

Y no nos olvidemos de Pablo Grillo, un foto periodista que el día miércoles 12 de marzo fue a cubrir una marcha de jubilados/as y en medio de una feroz represión fue baleado en la cabeza por un gendarme que, como se vio en diversas imágenes, aunque lo niegue, no cumplió el protocolo y efectuó el disparo en línea recta hacia donde se encontraba Pablo. Con este párrafo, mi intención es remarcar que el día de hoy en la Argentina existe un Estado represivo, que tiene de “enemigos” a jubilados/as, discapacitados/as, periodistas, trabajadores/as y todo aquel quien piense distinto a sus ideas, ya sea peronista, kirchnerista, de izquierda o radical y que constantemente el presidente y, los trolls que trabajan para el gobierno, no pierden oportunidad de agredir a todos esos grupos.

Fuerte rechazo por parte de los organismos de derechos humanos.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dialogó en Radio Splendid AM 990 y calificó a esta designación como una provocación. Declaró que “Esto es iniciar una situación de violencia en la sociedad, cuando ya sabemos la vida que ha tenido la Argentina con los Golpes de Estado, con las dictaduras y con todo lo que hemos sufrido(…) “Esta idea de poner a un militar como ministro de Defensa es una provocación, es ponerlo en un lugar que no le corresponde, primero porque no está preparado para eso y segundo que no lo sabe hacer”. (El Argentino Diario)

Por otra parte, H.I.J.O.S. se expresó por la red social “X” y remarcó el pasado familiar de Presti. “A 49 años del operativo de los genocidas en el que asesinaron a Diana Teruggi y se llevaron a su hija Clara Anahí Mariani, de 3 meses de edad (sigue desaparecida), el gobierno de Milei anuncia que el hijo de uno de los acusados (murió impune) será el nuevo ministro de Defensa.

Carlos Alberto Presti, el nuevo ministro de Defensa anunciado por el gobierno de Milei, es hijo de Carlos Roque Presti: durante la dictadura genocida fue coronel. Murió impune, acusado de secuestros, desapariciones y torturas a 44 víctimas de delitos de lesa humanidad. Es la primera vez desde la recuperación de la democracia que ese lugar será conducido por un militar. El gobierno de Milei y Villarruel sigue rompiendo consensos de la democracia. #Son30Mil”. (@hijos_capital).

Bajo el lema La unidad de las luchas, la memoria como bandera, recientemente, H.I.J.O.S ha convocado el 11 de diciembre a una marcha en Plaza de Mayo a organismos de derechos humanos y organizaciones sociales, políticas, sindicales, culturales y estudiantiles.

Considero que la designación del Teniente General Carlos Presti como Ministro de Defensa no es un hecho aislado, sino la culminación de una serie de acciones que, en su conjunto, sugieren un quiebre en el consenso democrático y un peligroso giro hacia políticas negacionistas y represivas. Subrayan la necesidad de que la sociedad civil y los actores políticos defiendan activamente los consensos democráticos y los derechos humanos, frente a un gobierno que parece decidido a operar por fuera de los límites éticos, morales  e históricos que la Argentina posdictadura se ha esforzado en construir. 

Ayelén Ferreyra
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Ayelén Ferreyra es estudiante avanzada de la Licenciatura en Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Ha escrito trabajos sobre bioética y derechos humanos.

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