El legendario actor estadounidense Robert Duvall falleció pacíficamente a los 95 años en su casa en Virginia, según confirmó su esposa Luciana Pedraza. Reconocido por sus papeles en clásicos como El Padrino, Apocalypse Now y Tender Mercies, deja un legado cinematográfico incomparable tras más de seis décadas frente a las cámaras.

El mundo del cine está de luto tras la confirmación de la muerte de Robert Duvall, una de las figuras más respetadas y versátiles de la historia de Hollywood. El actor falleció el domingo 15 de febrero de 2026 a los 95 años, pacíficamente en su hogar en Middleburg, Virginia, rodeado de seres queridos, informó su esposa Luciana Pedraza Duvall en un comunicado publicado en redes sociales.
Duvall, cuyo nombre completo era Robert Selden Duvall, nació el 5 de enero de 1931 y construyó una carrera artística que abarcó más de seis décadas con casi 100 créditos entre cine y televisión. Su capacidad para interpretar una enorme variedad de personajes lo convirtió en una figura imprescindible del séptimo arte.
Entre sus papeles más emblemáticos se encuentran el leal consigliere Tom Hagen en El Padrino y El Padrino II, así como el teniente coronel Bill Kilgore en Apocalypse Now, cuyo famoso comentario “I love the smell of napalm in the morning” quedó grabado en la memoria colectiva del cine. Sus actuaciones abarcaban tanto roles intensos y dramáticos como personajes complejos y profundamente humanos.
El actor también fue ampliamente reconocido por su trabajo en Tender Mercies (1983), por la que ganó el Oscar al Mejor Actor, y por otras destacadas participaciones en películas como Matar a un ruiseñor, La conversación, Red de mentiras y El natural. A lo largo de su carrera recibió siete nominaciones al Premio de la Academia, además de múltiples galardones que celebraron su compromiso con la autenticidad interpretativa.
La noticia de su fallecimiento desató una ola de homenajes en Hollywood y en la industria global. Compañeros actores, directores y admiradores recordaron no solo su extraordinaria presencia en pantalla, sino también su generosidad, su ética de trabajo y su profunda pasión por el arte de actuar.
En su comunicado, Luciana Pedraza Duvall describió a Robert como “uno de los mejores actores de nuestro tiempo” y enfatizó que, para ella, fue “todo”: esposo, amigo y compañero de vida. Pidió privacidad para la familia en este momento de duelo, al tiempo que agradeció el cariño recibido por parte de fans de todo el mundo.
Más allá de sus logros artísticos, Duvall fue apreciado por su humildad y por evitar la cultura del glamour hollywoodense, prefiriendo centrarse en su oficio y en las historias que contaba. Su legado, tanto en la pantalla como fuera de ella, continúa inspirando a generaciones de actores y cinéfilos que vieron en él un modelo de integridad y entrega profesional.
La industria cinematográfica pierde con su partida a uno de sus grandes maestros, cuyo trabajo no solo definió una era, sino que también elevó la actuación a una forma de arte profundamente humana y memorable.
