
Lic. María Fernanda Escobar:
Durante los días de calor intenso y mayor consumo de alimentos, pequeños ajustes en la hidratación y la alimentación pueden ayudar a sentirse más liviano, activo y a sostener un buen equilibrio nutricional sin restricciones extremas, mejorando la digestión, la energía diaria y la capacidad del organismo para adaptarse a las altas temperaturas.
Con las altas temperaturas que promete el verano, se vienen días de calor intenso, en los que es clave mantenerse bien hidratado y elegir alimentos que ayuden a refrescar el cuerpo y a sostener la energía diaria. Diversos estudios señalan que la deshidratación leve puede afectar la concentración, el rendimiento físico y la regulación de la temperatura corporal, aumentando el cansancio y la sensación de malestar, especialmente en climas calurosos, según advierte la Organización Mundial de la Salud.
1. Hidratación
Aumentar el consumo de agua a lo largo del día es fundamental. Se pueden añadir rodajas de limón, pepino o pomelo para darle un toque refrescante. La recomendación es ingerir entre 2,5 y 4 litros de líquido por día, combinando agua con bebidas que aporten electrolitos.
Es importante evitar las bebidas azucaradas y el alcohol, priorizando el consumo de agua, infusiones o té. Llevar una botella durante el día ayuda a aumentar la ingesta y evita esperar a tener sed para hidratarse.
2. Frutas y verduras
Incorporar frutas y verduras con alto contenido de agua contribuye a una mejor hidratación y al aporte de nutrientes esenciales. Algunas opciones recomendadas para estos días son sandía, pepino, tomate, lechuga, naranjas y fresas.
3. Comidas ligeras
Optar por comidas más ligeras y frescas favorece la digestión en jornadas de calor. Las ensaladas con proteínas magras, como pollo a la parrilla o atún, son una excelente alternativa. También se pueden incluir otras fuentes de proteínas, como yogur natural o yogur griego. Los licuados preparados con frutas y leche representan otra opción práctica y nutritiva.
4. Snacks saludables
Para los momentos entre comidas, se recomiendan snacks que aporten energía sin generar pesadez. Las verduras crudas con hummus (de garbanzos) o guacamole son excelentes opciones para la tarde. También se puede optar por yogur con trozos de fruta o una porción moderada de frutos secos, que ayudan a mantener la saciedad.
Con estos consejos, no solo es posible sentirse más liviano y activo, sino también mantener un buen equilibrio nutricional en un clima tan caluroso.
