Por Alfredo Guevara

En un contexto de crisis democrática, avance extractivista y vaciamiento de la representación política, un sector del peronismo mendocino fija posición y explica una decisión que considera inevitable, ante el cierre del debate interno y la renuncia a banderas históricas del movimiento, en un escenario de acuerdos por arriba y creciente distancia con las demandas sociales.
Hoy como ayer: Liberación o Dependencia. Compañeras y compañeros: Desde La Base, espacio de militancia y reflexión dentro del movimiento peronista, nos dirigimos a ustedes para fundamentar una decisión trascendental y necesaria: la conformación de listas propias en los departamentos de San Rafael, Luján y Rivadavia en las próximas elecciones municipales.
Esta decisión no es un capricho ni una ruptura ligera. Es la consecuencia directa de un proceso de degradación política al que hemos sido sometidos por aquellos sectores hegemónicos dentro de nuestro Partido Justicialista que han elegido el camino de la dependencia y la claudicación.
Durante tiempo, venimos cuestionando la posición de estos sectores, dedicados más a la confección de “buenos acuerdos” con el gobernador radical Alfredo Cornejo que a la defensa irrestricta de los intereses del pueblo. En los últimos tiempos, estos acuerdos se han profundizado, cruzando un límite histórico e inaceptable.
El sector que conducen Emir Félix y Carlos Ciurca ha consumado esta traición al voto popular, con el voto de sus senadores afines para apoyar el Proyecto Minero San Jorge. Si bien ya habían avalado endeudamientos y presupuestos lesivos, este acto coloca a ese peronismo a la cola de los proyectos de Milei y Cornejo.
Mientras amplios y movilizados sectores de la sociedad mendocina se oponen a este proyecto, este sector se alinea con un extractivismo salvaje, regido por la ley minera menemista que pretendemos superar. Este modelo, que hoy intenta modificar hasta la Ley de Glaciares, significa la entrega de nuestras riquezas naturales a cambio de migajas, con un altísimo costo contaminante que pone en riesgo la cuenca del río Mendoza, en plena crisis hídrica y climática.
Este voto no es un error; es una definición política. Define la entrega del peronismo a los intereses corporativos más concentrados y antipopulares. Además de esta entrega programática, este sector, que pretende apropiarse de la identidad peronista, ha cerrado toda posibilidad de discusión interna y de elección democrática de candidatos, imponiendo desde la cúpula su voluntad y sus acuerdos espurios.
Compañeros, el momento es grave. Mientras la potencia imperial avanza sobre Venezuela para apoderarse de su petróleo, en la Argentina encarcelan políticamente a nuestra referente, Cristina Fernández de Kirchner, y se interviene en la campaña electoral mediante el manejo criminal de la economía, todo con el mismo objetivo: la apropiación de los recursos estratégicos de la Nación.
Nosotros, desde La Base, sostuvimos con convicción la unidad para enfrentar a Cornejo y a Milei en las elecciones generales. Pero no estamos dispuestos a ser el furgón de cola de un neo-menemismo que, desde adentro, vacía al peronismo de su esencia liberadora y lo convierte en un gestor de la dependencia.
Por eso, en ejercicio de la soberanía política que nos da la militancia y la lealtad a nuestros principios, hemos acordado con otras agrupaciones internas con las cuales coincidimos en lo fundamental:
1. En sostener el rol opositor, popular y democrático del peronismo frente al modelo de ajuste, entrega y represión.
2. En defender los recursos naturales, el agua y el medio ambiente de Mendoza como pilares de la soberanía nacional.
3. En reconocer la referencia de Cristina Fernández de Kirchner, víctima y símbolo de la persecución política judicial y mediática.
Nosotros no hemos dividido el movimiento. Lo hicieron quienes cerraron el debate y pusieron sus votos al servicio del modelo extractivista.
Alfredo GUEVARA
La Redada publica este texto como aporte al debate político. Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autores.
