Charly García: de leyenda del rock a Doctor Honoris Causa

En una tarde otoñal del 19 de agosto de 2025, y en medio de un Buenos Aires encapotado por la lluvia, el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) se colmó de emoción y fervor para celebrar una distinción histórica: el título de Doctor Honoris Causa fue otorgado a Carlos Alberto García Moreno, mejor conocido como Charly García. El reconocimiento, aprobado por unanimidad, fue un genuino homenaje a una figura esencial de nuestra cultura nacional.

Un acto cargado de emoción y simbolismo

La ceremonia fue tan íntima como multitudinaria. Estudiantes, académicos, familiares y artistas se congregaron para rendir tributo al músico que ha sido “la banda sonora de nuestras vidas”. Con un silencio expectante, y luego de un rapto de emoción colectiva, el público estalló en aplausos cuando Charly ingresó en silla de ruedas, visiblemente emocionado, y levantó una sonrisa con su clásica boina multicolor. Con su humor irreverente intacto, bromeó: “Desde ahora pasaré a llamarme Doctor Charly García”.

La voz de quienes lo homenajean

Durante el evento, tomó la palabra Lisa Di Cione, profesora de Estudios de Música Popular y promotora clave del reconocimiento. Destacó la creatividad sin límites del artista, su espíritu vanguardista y su poder para fusionar géneros desde el rock hasta el tango, el jazz, la música electrónica y hasta el mashup digital. Subrayó que su obra no solo marcó un antes y un después en la música, sino que también se convirtió en objeto de estudio académico. Centenares de publicaciones, libros, investigaciones y producciones audiovisuales han explorado su legado, instalándolo como parte del corpus cultural universitario.

Por su parte, el decano Ricardo Manetti calificó a García como una “figura fundamental” del país, que supo cantar “las canciones que en la dictadura había que escuchar a escondidas”, y que, desde el retorno de la democracia, siguió transformando el lenguaje del rock argentino.

El acto fue un momento donde lo pacífico se mezcló con lo catártico: las voces del público comenzaron a entonar fragmentos de canciones que se hicieron colectivos, corales y emotivos. Entre las miles de miradas que recorrían el salón, el mensaje se volvió claro: el cariño hacia Charly trasciende generaciones.

Un merecido reconocimiento público y académico

La decisión de distinguir a Charly García no fue una ocurrencia repentina, sino un reconocimiento cuidadosamente pensado por una comunidad académica. La propuesta había sido impulsada por la Cátedra de Música Popular y contó con el respaldo unánime del Consejo Superior de la UBA. El reconocimiento representa la legitimación institucional a una trayectoria artística que ha sido, también, una fuerza política y social.

En su discurso, la vicedecana Graciela Morgade remarcó la fuerza simbólica del artista: “Charly es la banda sonora de nuestras vidas. Seguimos confiando en que los dinosaurios van a desaparecer”, en clara alusión a su canción más emblemática y al espíritu transformador de la cultura.

Más allá del rock: un patrimonio cultural

Más allá del entorno universitario, la distinción representa un hito en la historia cultural argentina. El acto de investidura empuja a reflexionar sobre el enorme influjo de un artista y sus canciones en el devenir de una nación. Fue un momento poético, casi justiciero: la universidad pública honraba a un creador cuya obra fue —y sigue siendo— un reflejo crítico e ineludible de la Argentina.

Un legado que perdura

Charly García, a sus 73 años, accedió a una de las mayores gestas simbólicas de un creador oralmente rebelde y artísticamente sublime. Su obra, que abarca desde Sui Generis, PorSuiGieco y Serú Girán hasta su prolífica carrera solista, está compuesta por decenas de álbumes, cientos de canciones y una lírica que supo atravesar fronteras temporales y emocionales. Es considerado, junto a Luis Alberto Spinetta, el “padre del rock argentino”, cuya obra fue multinstrumental, compleja y profundamente crítica con la sociedad, especialmente durante la última dictadura cívico-militar. Asimismo, recibió numerosos reconocimientos: Premio Konex de Platino, múltiples Premios Gardel de Oro y un Grammy a la Excelencia Musical. El Honoris Causa de la UBA se suma a un legado de distinciones académicas, como el título que ya le había otorgado en 2013 la Universidad Nacional de General San Martín.

Cierre

Este reconocimiento de la Universidad de Buenos Aires no solo celebra a un músico inolvidable, sino que institucionaliza su aporte simbólico más allá de los escenarios, posicionándolo como patrimonio intelectual, académico y cultural.

Charly García entró a una sala de la universidad, en silla de ruedas, pero salió —de alguna forma— consagrado como doctor. Doctor en música, doctor en cultura popular, doctor en espíritu crítico. Doctor por derecho propio.

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