
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia de nivel naranja para la Ciudad de Buenos Aires y alrededores ante temperaturas que rozarán los 40 grados. Mientras el país se prepara para recibir el 2026, las autoridades sanitarias advierten sobre el riesgo moderado a alto para la salud, recomendando hidratación constante y evitar la exposición solar en las horas pico del día.
La Ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana atraviesan una de las jornadas más sofocantes de la temporada. Bajo una persistente alerta naranja, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que las temperaturas máximas para este 30 y 31 de diciembre se ubicarán entre los 38 y 39 grados centígrados. Este fenómeno, caracterizado por una masa de aire cálido y seco proveniente del noroeste, afecta no solo a la capital, sino también a gran parte de la región central del país, incluyendo las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
La gravedad de la alerta naranja reside en su impacto potencial sobre la salud pública. Según los especialistas, estas condiciones meteorológicas pueden ser muy peligrosas, especialmente para los denominados grupos de riesgo: niños pequeños, adultos mayores de 65 años y personas con patologías crónicas. La falta de alivio nocturno agrava la situación, ya que se prevén marcas mínimas que no descenderán de los 27 grados, dificultando el descanso y la recuperación térmica del organismo. Las autoridades insisten en que el golpe de calor es una urgencia médica e instan a la población a permanecer en ambientes ventilados o refrigerados.
Para el miércoles 31 de diciembre, día de las celebraciones de fin de año, el pronóstico indica un escenario complejo. Si bien se mantendrá el calor agobiante durante la mayor parte del día, existe una probabilidad de tormentas aisladas hacia la tarde-noche, entre las 16 y las 21 horas. Este fenómeno, producto de la inestabilidad acumulada, podría traer ráfagas de viento y precipitaciones dispersas justo antes del brindis. Sin embargo, el verdadero cambio de masa de aire llegará con el ingreso de un frente frío desde el sector sur durante la madrugada del 1 de enero de 2026, lo que marcará el inicio de un descenso térmico gradual y esperado.
El primer día del año nuevo ofrecerá un respiro significativo. Se estima que la temperatura máxima para el jueves 1 de enero se sitúe en torno a los 30 o 31 grados, con una mínima de 21 grados. El viento rotará al sudeste, aportando mayor humedad y nubosidad, lo que permitirá a los ciudadanos disfrutar de una jornada más agradable tras el extremo sofocón de las vísperas. Para el viernes 2 de enero, el alivio será aún más notable, con máximas que apenas alcanzarán los 27 grados, consolidando el fin de la primera gran ola de calor de este ciclo estival.
Finalmente, el SMN recordó una serie de medidas preventivas fundamentales para transitar estas horas críticas: aumentar el consumo de agua sin esperar a tener sed, evitar bebidas alcohólicas o muy azucaradas e ingerir alimentos ligeros como frutas y verduras. Asimismo, se recomienda reducir la actividad física intensa, usar ropa de colores claros y protegerse con sombreros y anteojos de sol. Ante la persistencia de síntomas como mareos, dolor de cabeza intenso o fiebre, se recomienda realizar la consulta médica pertinente de manera inmediata, evitando la automedicación para no enmascarar cuadros graves.
